Turismo Peruano Turismo Peruano

Leyenda de las Islas Pachacamac

Leyenda de las Islas Pachacamac

Información general de: Leyenda de las Islas Pachacamac

  • Departamento: Lima
  • Provincia: Lima
  • Distrito: Pachacamac
  • Dirección o Referencia:
  • Categoría: Folclore
  • Tipo: Creencias Populares
  • Subtipo: Mitos
  • Jerarquía: No aplica

Actividades que se pueden realizar

  • Toma de fotografías y filmaciones

¿Qué encontrarás en: Leyenda de las Islas Pachacamac?

Descripción

Estas islas se vinculan con el Santuario del dios Pachacámac desde las épocas prehispánicas. En razón a ello, existe el mito de Cavillaca y Cuniraya, cuenta que en tiempos muy antiguos Cuniraya Huiracocha tomando la apariencia de un hombre muy pobre, se paseaba con su capa cusma hecha harapos. Sin reconocerlo, algunos hombres lo trataban de mendigo, pero lo cierto era que este hombre animaba a todas las comunidades con su sabiduría y hasta abría una acequia desde su fuente con tan solo arrojar una flor de cañaveral llamada “pupuna”. Así este realizaba toda clase de hazañas humillando a los demás huacos locales con su saber. En ese tiempo y lugar vivía una mujer llamada Cahuillaca, que también era huaca y doncella, pero como era tan bella todos los huacas y huilcas querían esposarla, obteniendo como respuesta su rechazo, ya que no estaba interesada en nadie. Sucedió que esta mujer que nunca se había dejado tocar por un hombre, estaba tejiendo debajo de un árbol de lúcuma y Cuniyara Huiracocha, gracias a su astucia se convirtió en pájaro para subir al árbol y tomar una lúcuma madura en la que introdujo su semilla fértil, haciendo caer la fruta cerca de ella. Cahuillaca sin vacilar y muy contenta se la comió. Así quedo fecundada sin que ningún hombre se hubiese acercado a ella. Durante más o menos un año, crio sola a su hijo, amamantándolo. Siempre se preguntaba de quién podría ser el hijo. Al cumplirse el año, cuando el niño ya andaba a gatas, mandó llamar a todos los huacas y huillcas para saber quién era el padre. Cuando oyeron el mensaje, todos los huacas se regocijaron mucho y acudieron vestidos con su más fina ropa, cada cual convencido de ser quien Cahuillaca amaría. Esta reunión tuvo lugar en Anchicocha. Cuando llegaron al lugar todos los huacas y huillcas se sentaron, entonces ella les habló de la siguiente manera: «¡Miradlo! Varones, señores, ¡Reconoced a este niño! ¿Quién de vosotros es el padre?», y a cada uno le preguntó si era él, pero ninguno dijo que era su hijo. Cuniraya Huiracocha se había sentado a un lado, como suelen hacer los muy pobres. Despreciándolo, Cahuillaca no le preguntó a él, pues le parecía imposible que su hijo hubiera podido ser engendrado por aquel hombre pobre, habiendo tantos varones hermosos presentes. Como nadie admitía que el niño era su hijo, le dijo a este que fuera él mismo a reconocer a su padre, pero antes les explicó a los huacas que su hijo se le subirá encima. El niño gateó de un extremo al otro, pero no se subió encima de ninguno hasta llegar al lugar donde estaba sentado su padre y enseguida, muy alegre trepó por sus piernas. Cuando su madre lo vio furiosa, gritó: “¡Ay de mí! ¿Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable? “y con estas palabras, cargando a su hijito, se dirigió hacia el mar. Entonces Cuniraya Huiracocha dijo: «¡Enseguida me ha de amar!» y vistiéndose con un traje de oro, empezó a seguirla, «Hermana Cahuillaca», la llamó, “¡Mira hacia aquí! Ahora soy muy hermoso» y se irguió iluminando la tierra, pero Cahuillaca no volvió el rostro hacia él. Con la intención de desaparecer para siempre por haber dado a luz el hijo de un hombre tan horrible y despreciable, se dirigió hacia el mar y se arrojó con su hijo, transformándose inmediatamente los dos en piedra, siendo así como se formaron las Islas Pachacamac. Como creía que Cahuillaca iba a verlo, Cuniraya Huiracocha la seguía a distancia gritándole y llamándole continuamente, pero ya era muy tarde pues ya se habían convertido ambos en piedra. Fue entonces que Cuniraya con total tristeza, huyó y emprendió camino hacia las tierras de San Damián de Huarochirí.

Particularidades

Es reconocida por los pobladores como la leyenda más popular del distrito de Pachacámac.

Actividades desarrolladas dentro del recurso turístico

Actividad Tipo Observación
OtrosToma de fotografías y filmaciones

También te puede interesar!

Te mostramos una lista de recursos turísticos que te puedan interesar!

Templo de la Santisima Cruz de Tuti

Templo de la Santisima Cruz de Tuti

El actual templo corresponde a finales del siglo XVIII, y ha incorporado nuevos elementos resultado de reconstrucciones posteriores. Su planta es rectangular, con cubierta de bóveda de cañón. En...

Leer más

Leyenda la Huella del Diablo

Leyenda la Huella del Diablo

La presente leyenda según nos refieren ha sido tomada del centro poblado rural C.P.R.”El Guayabo” en la cual el protagonista es un poblador de la zona. La historia se...

Leer más

Volcan Tixani

Volcan Tixani

La parte alta de Moquegua es poseedora de parajes tan maravillosos que llena al espíritu de armonía divinal y despiertan con mayor efusividad la alegría de vivir y mirar...

Leer más

Templo de Lucma

Templo de Lucma

El Templo de Lucma, llamada también la iglesia de San Pedro y San Pablo de Lucma, está ubicada en la parte alta del centro poblado de Lucma, a una...

Leer más

Casa del Oidor

Casa del Oidor

Se ubica en la esquina noroeste del la Plaza Mayor, fue mandada a construir por el tesorero de la corona, Alonso de Riquelme a fines del siglo XVI, con...

Leer más

Sitio Arqueológico de Antashuay

Sitio Arqueológico de Antashuay

Este complejo arqueológico reconocido como Zona Arqueológica Intangible, data del aproximadamente desde 700 después de cristo o periodo horizonte medio tuvo influencia del Imperio Wari. Su esplendor acontece entre...

Leer más

MENU